El 22 de mayo a las 8 de la mañana, allí estabamos todos, frente al bus y con legañotas en los ojos. Yo no tenía demasiada ilusión por conocer Munich, ya que pensaba que era la típica ciudad nueva donde lo único que había para ver eran bloques enormes de oficinas. Se puede decir que la única ilusión que tenía por ese viaje era que iba con todos los erasmus y que Sara B, una compañera de Soria estaba allí estudiando y así podía verla.
El viaje fue larguísimo pero gracias a las canciones de Albert, las partidas de cartas con Ana, Marta y Albert, y a las paraditas que íbamos haciendo de vez en cuando, el viaje pareció ser un poquito más corto.
Una vez llegados al hotel, tocaba mirar a ver como conseguiríamos meter a los otros erasmus que venían en coche para que no tuvieran que pagar ni cama ni desayuno. Al principio parecía que iba a ser difícil, incluso pensamos que lo de que desayunasen también de gorra iba a ser imposible, pero... son alemanes y se fían demasiado... nosotros somos españoles y encima estamos de erasmus!!!jjeje
El primer día, aprovechamos para dar una vuelta por el centro de la ciudad, vimos unas cuantas iglesias, la catedral, el ayuntamiento... Aquí es cuando me empecé a dar cuenta de que Munich era bastante más bonito de lo que me había imaginado. De hecho me encantó. También tiene mucho que ver que íbamos con Santi, que como guía no tiene precio ¡Se lo conoce todo! y nos estuvo explicando todo lo que veíamos. Nos tomamos unas cervecitas y conocimos a Dña. Isabel, una viejezuca murciana con un salero en el cuerpo que pa' que! Nos cantó, nos contó chistes, aprendimos un montón de refranes, nos habló sobre su vida...
"Tú, ladrón!... y le dije que se muera..... xun xun... ¡¡¡Y SE MURIÓ!!!" -- Canción que cantó en memoria de su marido... :S
Luego nos fuimos a la cervecería más famosa de Munich a tomarnos una cervezota de esas típicas de los bábaros. mmmmmmmmmmmm que rica!!!!! la cervecería era enorme y muy chula, la verdad es que se estaba de lujo allí, pero al día siguiente teníamos que madrugar y además Clara estaba un poquito pachuchilla, así que decidimos marchar para casa.
PROBLEMA: Nos quedaba la mitad de la cerveza y los que se habían pedido la pinta no querían esperar más.... jooooo... que a nosotros casi nos queda lo que os habéis bebido vosotros!!!! Pues na, con un par.... a beber todo lo rápido que se pueda!!! Vaya cachondeito yendo para casa, nos subieron más los últimos tragos que la cerveza entera. Carlos, Marga y yo...jejejejje
Encima, debido a la mala influencia de Santi, acabé cogiendome una jarra de las grandotas, e iba con el bolso, que no podía! total...para olvidarla allí luego...jeje
Al día siguiente, nos despertamos prontito, desayunamos, colamos a los otros en el desayuno, cogimos el bus y nos fuimos de visita por Munich. Nos llovió un poco y eso estropeó un poco las fotos, pero bueno, la visita valió la pena. Luego a pie, seguimos conociendo la ciudad, nos tomamos alguna cervecita más y ... ¿Cómo no? ¡Nos fuimos de compras! bueno... Marta y Ana también de disfraces!!jejeje
A la vuelta, compramos botellón y quedé con Sara B, que casi se me pierde por Munich debido a un mal entendido en el sms. Fuimos a una fiesta de estudiantes que tenía carpas y conciertos al aire libre. La fiesta estaba genial y encima Sara y yo no paramos de hablar en todo el tiempo. Luego fuimos a entrar a una de las discotecas, pero como nos habíamos colado en el recinto sin pagar no teníamos chapita, y sin chapita...no podíamos entrar. Así que nos fuimos al puesto donde se sacaba y la cogimos. Ana se lo montó super bien; erasmus, erasmus!!! y con unas cuantas palabras bien utilizadas....consiguió la chapa para ella y para Marta, gratis!! Eso si es triunfar!
Entramos en la discoteca, bailamos un montón y a eso de las 5:30-6:00, decidimos ir para casa ya que al día siguiente habíamos quedado a las 8:00!!! En el metro nos encontramos con más españoles, y después de sufrir mucho para que no nos pillara el revisor porque no habíamos pagado, bajamos del metro y nos pusimos a andar en dirección contraria...jejej ¡si es que...!! Con alguna que otra duda, al final optamos por coger un taxi, después de todo a penas nos quedaba tiempo para dormir, y mejor aprovechar a tope el que teníamos.
2 horitas de sueño, se puede decir que me levanté peor que me acosté. Me levanté con bastantes pocas ganas, Ana y Marta se quedaron durmiendo, y después de no poderme duchar porque la guiry que dormía en nuestra habitación se había apoderado del baño, bajé corriendo a desayunar y nos fuimos. El viajecito valió mucho la pena. Nos fuimos a unos 150 kilometros en dirección Austria, e hicimos una ruta en barco por un lago enorme lleno de islas. Conocimos dos islas, la de los hombres y la de las mujeres. La de las mujeres era bonita, tipo pueblecito muy cuidado de hace años; pero la de los hombres fue preciosa. Tras andar por un camino rodeados de árboles y más árboles, llegamos al palacio de Ludwig. Con sus fuentes, sus jardines, las vistas...
Entre una cosa y otra, se nos hizo demasiado tarde, así que volvimos al autobús y nos fuimos de camino al hotel. Nos perdió un poco el autobusero...pero bueno, le perdonaremos. Yo estaba muerta y tenía unas ganas locas de pegarme una ducha, pero tenía que esperar a que llegasen Ana y Marta del centro porque ellas eran quienes tenían la llave de la habitación. Estuve de parloteo hasta que llegaron, me duché y nos fuimos de fiesta. Yo no tenía ninguna gana, estaba molida, pero era el cumpleaños de Carlos y nuestro último día allí, así que decidí sacar fuerzas de donde fuera y quedarme un ratito pequeño para que Carlos se nos animara. Pero una cosa llevó a la otra... de tan cansada que estaba ya ni lo notaba... y acabamos amaneciendo!!!! Hoy sólo tenía una hora para dormir, hora que al final se convirtió en casi dos porque me quedé dormidisima y a pesar de los intentos por parte de Ana y Marta para levantarme, fue imposible...
Me desperté, recogí todo en cinco minutillos y salí corriendo al autobús sin que me diera tiempo a desayunar ni nada. A los 10 minutos de camino hacia Colonia, paramos en un campo de concentración donde a penas nos dejaron tiempo para verlo... pero bueno, no es tampoco muy agradable que digamos, con llevarnos una pequeña idea, vale.
Atasco, cansancio en el autobús, aburrimiento, guerra de aviones de papel... y por fin, ¡¡¡Colonia!!! 12 horas de viaje!!!!
El viaje fue larguísimo pero gracias a las canciones de Albert, las partidas de cartas con Ana, Marta y Albert, y a las paraditas que íbamos haciendo de vez en cuando, el viaje pareció ser un poquito más corto.
Una vez llegados al hotel, tocaba mirar a ver como conseguiríamos meter a los otros erasmus que venían en coche para que no tuvieran que pagar ni cama ni desayuno. Al principio parecía que iba a ser difícil, incluso pensamos que lo de que desayunasen también de gorra iba a ser imposible, pero... son alemanes y se fían demasiado... nosotros somos españoles y encima estamos de erasmus!!!jjeje
El primer día, aprovechamos para dar una vuelta por el centro de la ciudad, vimos unas cuantas iglesias, la catedral, el ayuntamiento... Aquí es cuando me empecé a dar cuenta de que Munich era bastante más bonito de lo que me había imaginado. De hecho me encantó. También tiene mucho que ver que íbamos con Santi, que como guía no tiene precio ¡Se lo conoce todo! y nos estuvo explicando todo lo que veíamos. Nos tomamos unas cervecitas y conocimos a Dña. Isabel, una viejezuca murciana con un salero en el cuerpo que pa' que! Nos cantó, nos contó chistes, aprendimos un montón de refranes, nos habló sobre su vida...
"Tú, ladrón!... y le dije que se muera..... xun xun... ¡¡¡Y SE MURIÓ!!!" -- Canción que cantó en memoria de su marido... :S
Luego nos fuimos a la cervecería más famosa de Munich a tomarnos una cervezota de esas típicas de los bábaros. mmmmmmmmmmmm que rica!!!!! la cervecería era enorme y muy chula, la verdad es que se estaba de lujo allí, pero al día siguiente teníamos que madrugar y además Clara estaba un poquito pachuchilla, así que decidimos marchar para casa.
PROBLEMA: Nos quedaba la mitad de la cerveza y los que se habían pedido la pinta no querían esperar más.... jooooo... que a nosotros casi nos queda lo que os habéis bebido vosotros!!!! Pues na, con un par.... a beber todo lo rápido que se pueda!!! Vaya cachondeito yendo para casa, nos subieron más los últimos tragos que la cerveza entera. Carlos, Marga y yo...jejejejje
Encima, debido a la mala influencia de Santi, acabé cogiendome una jarra de las grandotas, e iba con el bolso, que no podía! total...para olvidarla allí luego...jeje
Al día siguiente, nos despertamos prontito, desayunamos, colamos a los otros en el desayuno, cogimos el bus y nos fuimos de visita por Munich. Nos llovió un poco y eso estropeó un poco las fotos, pero bueno, la visita valió la pena. Luego a pie, seguimos conociendo la ciudad, nos tomamos alguna cervecita más y ... ¿Cómo no? ¡Nos fuimos de compras! bueno... Marta y Ana también de disfraces!!jejeje
A la vuelta, compramos botellón y quedé con Sara B, que casi se me pierde por Munich debido a un mal entendido en el sms. Fuimos a una fiesta de estudiantes que tenía carpas y conciertos al aire libre. La fiesta estaba genial y encima Sara y yo no paramos de hablar en todo el tiempo. Luego fuimos a entrar a una de las discotecas, pero como nos habíamos colado en el recinto sin pagar no teníamos chapita, y sin chapita...no podíamos entrar. Así que nos fuimos al puesto donde se sacaba y la cogimos. Ana se lo montó super bien; erasmus, erasmus!!! y con unas cuantas palabras bien utilizadas....consiguió la chapa para ella y para Marta, gratis!! Eso si es triunfar!
Entramos en la discoteca, bailamos un montón y a eso de las 5:30-6:00, decidimos ir para casa ya que al día siguiente habíamos quedado a las 8:00!!! En el metro nos encontramos con más españoles, y después de sufrir mucho para que no nos pillara el revisor porque no habíamos pagado, bajamos del metro y nos pusimos a andar en dirección contraria...jejej ¡si es que...!! Con alguna que otra duda, al final optamos por coger un taxi, después de todo a penas nos quedaba tiempo para dormir, y mejor aprovechar a tope el que teníamos.
2 horitas de sueño, se puede decir que me levanté peor que me acosté. Me levanté con bastantes pocas ganas, Ana y Marta se quedaron durmiendo, y después de no poderme duchar porque la guiry que dormía en nuestra habitación se había apoderado del baño, bajé corriendo a desayunar y nos fuimos. El viajecito valió mucho la pena. Nos fuimos a unos 150 kilometros en dirección Austria, e hicimos una ruta en barco por un lago enorme lleno de islas. Conocimos dos islas, la de los hombres y la de las mujeres. La de las mujeres era bonita, tipo pueblecito muy cuidado de hace años; pero la de los hombres fue preciosa. Tras andar por un camino rodeados de árboles y más árboles, llegamos al palacio de Ludwig. Con sus fuentes, sus jardines, las vistas...
Entre una cosa y otra, se nos hizo demasiado tarde, así que volvimos al autobús y nos fuimos de camino al hotel. Nos perdió un poco el autobusero...pero bueno, le perdonaremos. Yo estaba muerta y tenía unas ganas locas de pegarme una ducha, pero tenía que esperar a que llegasen Ana y Marta del centro porque ellas eran quienes tenían la llave de la habitación. Estuve de parloteo hasta que llegaron, me duché y nos fuimos de fiesta. Yo no tenía ninguna gana, estaba molida, pero era el cumpleaños de Carlos y nuestro último día allí, así que decidí sacar fuerzas de donde fuera y quedarme un ratito pequeño para que Carlos se nos animara. Pero una cosa llevó a la otra... de tan cansada que estaba ya ni lo notaba... y acabamos amaneciendo!!!! Hoy sólo tenía una hora para dormir, hora que al final se convirtió en casi dos porque me quedé dormidisima y a pesar de los intentos por parte de Ana y Marta para levantarme, fue imposible...
Me desperté, recogí todo en cinco minutillos y salí corriendo al autobús sin que me diera tiempo a desayunar ni nada. A los 10 minutos de camino hacia Colonia, paramos en un campo de concentración donde a penas nos dejaron tiempo para verlo... pero bueno, no es tampoco muy agradable que digamos, con llevarnos una pequeña idea, vale.
Atasco, cansancio en el autobús, aburrimiento, guerra de aviones de papel... y por fin, ¡¡¡Colonia!!! 12 horas de viaje!!!!